martes, 25 de junio de 2013

POEMA




EL  NAUFRAGIO


 PINTURA DE Hans Blumenberg





El naufragio

¡Esperanza y amor! ¡Todo perdido,
deshecho y roto!... Y yo ¡desventurado!
como un cadáver soy, que embravecido
a la ribera el mar ha vomitado.
El piélago desierto miro enfrente;
duelos detrás, congojas y amarguras;
y nubes sobre mí, nubes obscuras,
hijas deformes del pesado ambiente.
Sus odres en el mar continuamente
llenan, y sin sosiego,
llevándolas en hombros afanosas,
en el mar otra vez los vierten luego:
labor interminable, aborrecida,
y a pesar de sus ansias trabajosas,
estéril ¡ay! como mi propia vida.

Gimen las olas, lanzan sus graznidos
las gaviotas, y surgen halagüeños
recuerdos de otra edad medio perdidos.
Imágenes borradas, vagos sueños,
llenos al par de encantos y de enojos,
tristemente risueños,
brillan de nuevo a mis cansados ojos
.

                                                            Heinrich Heine













Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo
¿por qué, por qué no nos dejan sentarnos y comer?
Queremos mirar las nubes, queremos tomar el sol y oler la sal,
francamente no se trata de molestar a nadie,
es tan sencillo: somos pasajeros.
Pablo Neruda, «El barco»

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